domingo, 27 de marzo de 2016

El vidente


Se trataba de un banquero.
Que anotaba en un cuaderno blanco los movimientos de cuentas.
Que aplicaba exactamente 15 granos de café en la mañana.
Que demoraba 4 minutos en la ducha.

Se trataba de un clarividente.
Que a media noche se levantaba asediado por un presagio.
Que había embarazado hace tres años a una mujer.
Que vio a su hijo recién nacido morir en una sala de hospital.

Al llegar a casa se quitaba los zapatos negros.
Caminaba sobre el piso de madera.
Y oía voces en habitaciones vacías.

Se trataba de un hombre que no lograba conciliar la idea de morir atropellado por un tren.
¿Quién moriría? ¿El banquero o el vidente?



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