martes, 16 de noviembre de 2010

Témpera

Mujer amarilla, de retazos suaves y olvidados en el lejano piso de la calle olvidada.
Señora de las fronteras Colombianas, navegante de partos y dolores reprimidos,
Amiga, hija del oficio, amiga de las elodeas y Suizas aindiadas, vecinas del pacífico.
Hoy te vengo a hablar de mi corazón.

Dichoso quien cuente contigo, matriarca olvidada en las punzantes agujas de croché, en los dolores de dormitorios, de fincas cafeteras y sueños eclesiásticos. Eres la melancolía que como pintura se derrite en la pared, hastiada de la estática estación seca, ruega a la lluvia lágrimas y Edén.

Dices que quieres morir, la vida últimamente no te trata bien. A tu edad también yo querría morir. Imagino lo que las dunas de la soledad han escrito en ese Cristo, fiel confidente que mirando al cielo te habla de otro lugar. Auras verdes surgen por toda la ciudad, ese pueblo olvidado en el rincón del sur, ése que ya nadie visita, ése comercial, carga en cada vidrio roto, en cada cóndor, en cada sueño real, ínfulas de biografía, verdad de sensación.

Amiga del alma, quizás no te gusten mis gestos, ni la forma en la cual he degenerado la masculinidad. Hermana de frambuesas, de frutillas, de sueños jorobados en la capital... quisiera escribirte un poema que no duela, ni ametralle tu conciencia, hija de angustias, madre de pesares, señora del amor... elevo una oración por tu nombre, tal como lo has hecho tú por mi en tantas ocasiones.

Diosa de diosas, elevada en la luz entre las luces,

Curva infinidad en las alturas, mirada de ángel, venado encantado, paloma glorificada

Escucha el latido de tu sierva, que sea su alma la cual decida cuando trascender.

Ser eterno de montañas verdaderas, sólo te quiero pedir, mujer en mi interior, que ilumines su sendero

Sé feliz, te amo...

A pesar de que odies el largo de mi cabello, te amo...

2 comentarios:

Rossana dijo...

Te leo y me quedo en este TEMPERA, luego , recojo mis pájaros y regreso a mi Sur.

Un abrazo

ClothoBoBardi dijo...

La pintura empapa mi retina y no puedo evitar volver a sumergirme en tus pigmentos.

¡¡Un abrazoOO!! :-)