domingo, 27 de diciembre de 2015

Rayuela - Julio Cortázar (30/50)



Descrita como una novela revolucionaria, Rayuela se caracteriza por no dejar inmutable a sus lectores. Los capítulos tienen unos numeritos, el autor propone leer en orden arimético, o seguir una suerte de laberinto que introduce a los capítulos del respaldo.

La línea temática aborda el amor entre Oliveira y Lucía, "la Maga" (él argentino y ella de Montevideo). Ella bailarina, él... La verdad no estoy seguro si lo mencionan pero sospecho que un obseso por los libros.

Además de la pareja, los rodea un universo de personas que adoran hacer citas literarias cada vez que hablan: El Club. Una especie de grupo de amigos que se reúnen a compartir su amor por el arte. Más de uno de sus miembros desea a Lucía, especialmente Gregorovius.

La pareja duerme en una pieza en París, junto con el hijo de la Maga, Rocamadour. Y recuerdo su nombre con nitidez porque creo que la escena mejor lograda es cuando muere.

La Maga es algo así como una mujer que al no saber de libros sabe de la vida. Ama profundamente a Oliveira pero él tiene una admiración por otra: Polina.

Oliveira por una de sus tantas crisis literariovitales, decide abandonar a la Maga. Y ella, absolutamente incompetente de cuidar a alguien más que a sí misma, no nota mientras habla con Gregorovius que Rocamadour tiene fiebre y está falleciendo.

La muerte del bebé desata la huida de la maga. Oliveira pretende seguir su vida y mantener su mundo intacto. Pero el club le hace saber que ha sido un despiadado. Vuelve a Buenos Aires (ciudad cuyo nombre es hermoso y poético) a vivir con un amigo, Traveler, quien nunca ha viajado muy lejos (como yo). Éste tiene una esposa que representa la encarnación de la dulzura.

La relación de Traveler se ve afectada por la presencia de Oliveira. Sin embargo, continúan la convivencia. Cuando el recién llegado consigue un trabajo en un manicomio, sus amigos se le suman a la aventura. Olvidé decir que sus amigos trabajaban en un circo.

Es innegable que es una obra experimental, los juegos que hace con el lector son estupendos. Me gusta particularmente un capítulo en el que intercala los párrafos y cuenta dos historias simultaneas.

No obstante, siento cierta pretensión en cada párrafo... En un intento por destruir la escritura y replantear la novela, percibo una especie de escritor omnipresente que se siente inteligente y superior a su lector ¿qué sé yo?

Al final son inevitables las evocaciones a la rayuela. Una invitación a percibir nuevamente lo escrito y lo imaginado por encima del lenguaje previamente construido. El ojo de fotógrafo de Cortázar ayuda bastante.

Es una lectura obligatoria por su intento de deconstruir lo instituido y por las claras referencias a la descontextualziación de lo comunicado. Una invitación a la percepción.

Pdta: me disculpo por la poca frecuencia de mis entradas y visitas. El teclado de mi laptop (al igual que mi vida) necesita reparación. Un abrazo.

3 comentarios:

CrisC dijo...

Nunca acabé de entrar en la literatura de Cortázar, supongo (estoy convencido de) que fue porque mi primer acercamiento lo fue a aquella literatura experimental de los 70, un horror, un fraude, no sé si un sarampión necesario; sea como fuere, marcó mi lectura.

Luego di con un magnífico volumen de relatos, pero entonces ya era tarde y, además, me fue imposible eludir que ya las narraciones de Borges me habían seducido lo suficiente como para hacer algo que no se debe, comparar, pero lo hice. Y hasta ahora.

L u z C a r o b a dijo...

Me gusta esta serie de obras que nos vas presentando... Siempre me pregunto cuál será el siguiente numerador :-)

No te preocupes, Vicky, por escribir menos si es lo que ahora necesitas. Aquí seguiré siempre que vuelvas y mientras tanto... ¡También! ;-) ¡Ya lo sabes! Un fortísimo abrazo y, ojalá, todo aquello de lo que debes repararte pase pronto :-) Porque...el mundo sonríe contigo, solo cuando lo haces tú,¡no lo olvides!

Vicky dijo...

CrisC, tienes razón. No me siento a gusto con su literatura experimental; sin embargo, el relato que inspiró la película "Blow Up" me parece fabuloso. Y también es cierto lo que dices de Borges, resulta difícil aniquilar titanes y coterraneos. Estos días he pensado en una imagen poderosa que creó Borges en un poema: una torre sin puerta ni escaleras, arriba una recámara y en ella un monje que no para de leer.

Luz Caroba, me alegra que te gusten las obras. El siguiente numerador depende del destino. Gracias por tu tolerancia, aquí siempre serás bienvenida. Y gracias por tu cariño.