
Apunto de rendirme te vi y entendí. Tan frágil y cruzas el océano... sí... no se me olvida que soy muy frágil, pero quizás y sea capaz de cruzar el océano de mi vida
Desde el aleteo de la torcasa se ve mas bello el mundo dijo su amante el ratón, bajos su hermosa ala.

He llorado lo suficiente como para dejar de sentir autocompasión. He aceptado suficientes retos como para empezar a confiar en mí, he estado tan ansios que aprendía a amarme en medio de la guerra del medio, en medio de un mundo de cabeza aprendí a caminar.
Hoy con una confianza extraña como mañana húmeda, decido caminar sin certezas, sin saber a donde llegaré.