domingo, 27 de julio de 2025

Besos con sonido de mar

 ¿Cómo se le llama a eso que quema el alma?

¿Cómo se le llama a la memoria de una puerta que se cerró apenas se abría?

¿Qué nombre tienen las olas de Barcelona cuyos rugidos retumban en los callejones de los chicos que se encuentran para ir a comprar toallitas húmedas?

¿Por qué se besan los chicos de Cataluña? ¿Por qué se acarician y se cuentan la vida?

¿Por qué se separan?

¿Por qué se van?

domingo, 6 de julio de 2025

Camino a Casa

Camino a casa decidí buscar un espejismo,

en las piscinas olímpicas donde nadábamos

buscando el fondo de la vida

y dónde huíamos de la soledad del invierno.

Allí donde no pudimos abrazarnos,

lugar que nos hizo espectros separados

por el espacio y el tiempo.


Elegí un espejismo que prometiera un amor,

que cogiera de la mano y descendiera al fondo del agua.

Elegí otro, otro y otro

para que no hubiera dudas que bajo una lluvia

de flores amarillas,

se puede creer que las palabras que acarician el corazón

son auténticas toallas húmedas

y no puñales que susurran nombres de alguien más.


Elegí ver agua en una duna 

ante la dureza del desierto

y la entereza de los camellos

cuyas siluetas alargadas me preguntan

si no me apetece seguir caminando.


martes, 17 de junio de 2025

Barcelona

Paredes de Gaudí que cantan al océano de Drassanes,

las calles amplias: el sueño de Cerdá

donde el viento sopla y susurra flores amarillas

en banquillos que albergan historias 

de dolor y amores imposibles.


Al sur arropan las playas

los cuerpos desnudos de hombres homosexuales,

el romance aniquilado por el deseo

y los pequeños restaurantes

de risotto púrpura y cielos profundos.


En estas calles no estás tú pero sí tus pasos.

Cuadras que no permiten a los extranjeros

ver el corazón de la ciudad: Los jardines de las manzanas,

en los que en un susurro dice chico por primera vez

"t'estimo" y vuelve al apartamento desde dónde ve

a aquéllos extranjeros del sur hablando desde un balcón.


Que el tiempo y la experiencia,

no maten tu inocente deseo de vivir,

Barna, Barcelona.