domingo, 22 de junio de 2014

Cien Años de Soledad - Gabriel García Márquez (12/50)

Gabriel García Márquez nació en Aracataca el 6 de marzo de 1927 y murió el 17 de abril de 2014, como Úrsula, un jueves santo. Nieto de un coronel liberal y reacio a callar sobre la masacre de las bananeras, sus libros reposan en bajo una luz autobiográfica; o como mencionarían tras su muerte, fue el gran biógrafo de Colombia, salvo que su pluma a  menudo es clasificada de universal.

Cien Años de Soledad comienza con la travesía de José Arcadio Buendía, lejanamente emparentado con Úrsula. Ésta conservaría hasta el término de sus días el temor de concebir descendientes con cola de marrano, debido a la historia de uno de sus familiares.

A través de un largo y amplio árbol genealógico se mezclan la poesía, la historia y la literatura. La poesía es un elemento que se refugia en la metáfora, en el mar que llevaría a la ciencia, en los gitanos que traían esteras voladoras, en las mariposas amarillas y las sentencias sobre el tiempo circular que mencionaría Marta Traba en sus análisis sobre Alejandro Obregón y García Márquez.

El lugar donde se desarrolla la historia es Macondo, un pueblo cerca a la cierra, cerca a la ciénaga y cerca al mar; sin embargo, remoto. José Arcadio emprendió sus esfuerzos por encontrar el paraíso de la ciencia y el conocimiento, sin embargo remontó únicamente a un mar interminable. 

Durante muchos eslabones del árbol genealógico los nombres, atados de los destinos, se repiten. Los José Arcadio, tienden a tener un espíritu abierto y explorador. Los Aurelianos poseen miradas clarividentes, obsesión por el conocimiento que se refugia en el cuarto de Melquíades y en algún momento de su vida, un levantamiento insurgente y liberal contra algún sistema corrupto u opresor.

El pueblo es universal, concentra las problemáticas humanas en la Guajira colombiana, sobretodo el dilema entre el tiempo y el olvido. Úrsula gritaría en el libro: "Es como si el tiempo diera vueltas en redondo y hubiéramos vuelto al principio". O Pilar Ternera cuando le pronosticó al penúltimo Buendía su destino.

La historia se hace sólida cuando se habla sobre la masacre de las bananeras. Un olvido que somos. El país centralizado ignoró y sepultó una de las más atroces matanzas cometidas por el estado en contubernio con la "United Fruit Company". El liberalismo de Aureliano Buendía es un elemento que cualquier colombiano que se precie de conocer levemente su historia, asociará a las encarnizadas batallas ideológicas entre conservadores y liberales. El machismo y el tesón de las mujeres, es un elemento verosímil en todo pueblo de la nación donde mi alma decidió nacer.

Con el ánimo de hacer la reseña personal, quisiera meditar sobre el libro no como "realismo mágico" sino como un esfuerzo enorme del autor por mostrar un pueblo colombiano verosímil. Me retracto cuando afirmé que el medio de la poesía era la metáfora, en Colombia se viven las experiencias del libro en el día a día. Hace poco mi cuñada me contó que una de sus amigas fue operada por un médico invisible, de los ojos para ser más preciso. Uno de mis amigos de infancia, en una ocasión se desapareció en el Valle de los Perdidos del parque de los nevados, se sospecha que se fue a militar con las guerrillas izquierdistas. Sé de familiares que en momentos esporádicos se han entregado a la pasión loca de la endogamia. Mi padre le vendió un computador con un sistema que escribía lo que el autor le dictaba oralmente a Gabriel García Márquez. Cuando mi amigo de infancia desapareció, por razones que desconozco, comencé a notar las mariposas naranjas que llenan la ciudad a mediados de año...



1 comentario:

Luz Caroba dijo...

Creo que es la reseña más hermosa que nunca he leído sobre la obra. Gracias, Vicky ;-)