domingo, 30 de junio de 2013

Profesión y Destino

El destino me llevó a estudiar la profesión que en unos días termino. Intenté abrir otras puertas sin embargo de manera súbita se cerraron. No fue fácil, en algunas mañanas para levantarme yo mismo tenía que animarme. En muchas ocasiones me sentí solo... Pero luché, porque esa es mi naturaleza.

Ahora, cuando todo ha acabado, cuando mis ansias se están cumpliendo... no sé qué sentir. Observo el campo profesional y carreras como la ingeniería industrial, la ingeniería de sistemas, el derecho y la medicina tienen mucha más aceptación en mi nación.

Cuando elegí mi profesión, lo último que tenía en mi mente era la riqueza. Sería feliz con una vida sencilla, llena de gratificaciones personales. Hoy con unos añitos más, descubro que mi sacrificio parece no rendir fruto. Debí ser más inteligente e irme por una carrera más rentable.

En fin... Yo y mis lamentaciones ¿qué puedo decir? Seguiré luchando, esa es mi naturaleza y mi condena; no sé cuándo saltar del barco.

3 comentarios:

ClothoBoBardi dijo...

Describes muy bien un sentimiento que tuve hace algún tiempo... Al final vi que no hay que detenerse a pensar demasiado, que hay que actuar desde ya porque el tiempo siempre va en contra... Ánimo, Vicky, aquí hay alguien que comparte esa lucha constante por alcanzar el mundo de los sueños. Un abrazo.

Elena P.G. dijo...

La supuesta rentabilidad existe hoy y mañana desaparece. Haz siempre lo que te guste, sigue tus deseos: verás como todo te saldrá bien. Estoy segura de ello.

El Joker dijo...

Al parecer escogiste con corazón...

Yo escogí pensando en la aceptación, el bolsillo, el ansia de prohibir en mi vida otro anochecer con hambre... y asi fué.

A cambio sacrifiqué lo que anhelaba, enterré por pedazos ese don que me habia sido dado.

Siempre que llegues a una meta te darás cuenta que la alegria es efimera... nos enseñan a buscar la escencia afuera cuando lo cierto es que está adentro.

La lluvia seguirá siendo felicidad, las flores seguiran cantando, tus ánimos seguiran saliendo del fondo de tu corazón. La hora de temer ha desaparecido, es hora de moverse!