jueves, 21 de noviembre de 2013

Estoy Perdido

No estoy en un laberinto de inmortales, no se trata de ciudades desérticas donde trogloditas susurran en griego antiguo o en latín alguna oración increíble. Estoy en el laberinto de mi vida, de mi karma, de mis días. Estoy en un laberinto que tiene calles, rostros y nombres; a veces se mezclan, inclusive dialogan entre sí como si en la confusión la vida fuera posible.

Amanezco agotado de deambular preámbulos e impaciencias, entonces me pregunto por el sentido de las cosas, por el pasado de otros, por las cosmogonías holísticas y crueles que desconozco. Sin embargo una pared que lleva mi nombre, muta en un espejo y me susurra lo que no quiero pronunciar. Estoy en un camino retorcido donde es imposible no estar desnudo y cuando un céntimo de certeza surge, la lluvia congela la epidermis y cruje mi tacto abandonado.

Disminuyo mi razón y me dopo en el sinsentido de lo que acontece. Evanezco entre miradas, cercenado por las corrientes de viento impulsadas por carros que van a ningún lado. Me desaparezco, soy un fantasma perdido que deambula en un enorme laberinto llamado universo. 

5 comentarios:

ke dijo...

Todos lo estamos, lo que nos aterra son esos momentos de consciencia.

Garsil dijo...

Buenas tardes... Estamos en el laberinto,
mezclados con sentimientos y pasiones,
en la intersección de otras paredes,
con varios caminos y el mío,
paralelo.

Desconcierto dijo...

Te sigo leyendo....

un abrazo

Elena P.G. dijo...

El universo es vacío y plenitud a la vez y esa sensación que sentimos es sobrecogedora. Un abrazo, Vicky.
Pd: aunque llego tarde, llego. Estoy perdida también últimamente.

Luz Caroba dijo...

Perdida... en una maraña de emociones sin sentido, de sentimientos contradictorios, de identidades en busca de la Identidad, de un espacio en el que ser quien quiero ser... Quizá en algún momento halle la salida del laberinto... BesOs, Vicky.