domingo, 18 de julio de 2010

Guerra

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí"
Augusto Monterroso
Hace poco pasó un avión por mi casa, hizo un sonido tan brutal que lo primero que se me vino a la cabeza fue un misil. En mi imaginación surgía un misil que golpeaba con furia el piso y lo quebraba. Pasó nuevamente ese estridente sonido por mi ventana y el miedo me consumió, me lancé al piso, tal cual explican los expertos en desastres, al lado de mi cama me acurruqué.
No sé si era una persecución, o el gobierno demostrando su poder, cual lobo furioso dueño de la tierra. Sabes, me siento triste, porque en vez de lanzarme al piso debí preocuparme por el ser que más amo, no sabía qué sucedía, de modo que reaccioné ¿seré digno de tu amor? Tal vez algún día en la lejanía del tiempo tenga derecho a decir: te amo.
Estamos en guerra, aunque lo queramos negar nuestro país no es como los demás. Una vez leí un escrito que hablaba sobre bombas en patios de casas y otras tantas cosas tan cercanas como las teclas que oprimo en este instante. Desde que nací ha sido normal la vida citadina, con sus espejismos de seguridad y felicidad ¿hasta dónde el gobierno puede proteger nuestra fragilidad? Fiestas de independencia, borrachos en tabernas, soldados en éxtasis rodeando el casco urbano, ése que a lo lejos los campesinos lo ven lleno de centinelas.
Hoy descubrí que estamos en guerra y lo que eso significa. Puedo perder a todos a quienes amo, puede mi biografía desaparecer en segundos y mi suspiro llenarse de letales fuegos. Pensé que no le tenía miedo a la muerte, descubrí que sí, me apego a ella y eso me hizo feliz.
La violencia significa dolor, rencor, odio, bombas, injusticia, masacres y para muchos es peor que cualquier infierno, por eso hoy debo decir que la paz es para algunos, los que están dispiuestos a asumirla. Mi vida cuelga de un hilo como la suya si vive en este país, ya no está lejos está aquí... cerca, lo persigue y créame, lo puede alcanzar. Por el derecho a una humanidad que aprenda del pasado lo llamo a que se cuestione si vivimos en paz, si el gobierno es de paz, si la publicidad no es más que un encanto dominical y nuestra realidad un pesado silencio semanal.

1 comentario:

ABCD dijo...

Gracias por leerme de nuevo Vicky, estamos en guerra pero podemos elegir la paz, esa es la gracia de ser animales espirituales. besitos